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Cómo usar el aire acondicionado del coche para ahorrar combustible

Cómo usar el aire acondicionado del coche

En verano el interior de un vehículo puede superar los 30 grados y hasta alcanzar los 50 si está en pleno sol, una temperatura asfixiante que puede hacer muy desagradable la conducción y muy agobiante el trayecto. Incluso puede hacerla peligrosa si la temperatura es muy extrema. Aunque en este caso bajar la ventanilla puede ser una opción, cuando se viaja por autovías o autopistas a una velocidad elevada, el aire puede ser muy molesto por el ruido. Además, cuando la temperatura exterior es muy elevada, que entre aire caliente en el interior puede empeorar la situación. En estos casos lo mejor es utilizar el aire acondicionado. Pero ¿cómo usar el aire acondicionado del coche para no gastar demasiado combustible? La DGT dio las claves para conseguirlo.

Cómo usar el aire acondicionado del coche

Bajar la temperatura antes de arrancar

Antes de arrancar el vehículo se puede bajar la temperatura de su interior hasta 10 grados abriendo y cerrando varias veces la puerta del coche. También se puede bajar la ventanilla de la parte trasera opuesta al conductor para que el movimiento y renovación del aire interior sea mayor. Cuando se haya estabilizado un poco la temperatura, es el momento de encender el aire acondicionado.

Bajar la temperatura interior del coche

El aire acondicionado siempre con el coche en marcha

Cuando el coche está parado, el aparato de aire acondicionado enfría mucho menos. Lo mejor es utilizarlo cuando el vehículo está en marcha porque es cuando este tipo de sistemas enfría más. De hecho, cuanto más rápido vaya el motor, más efectivo será.

¿Abrir ventanillas?

Al principio se pueden abrir las ventanillas de dos a cuatro dedos para que el aire caliente, que se sitúa en la parte superior, salga del vehículo. Si además está activado el aire acondicionado, enseguida se notará el ambiente más fresco. Cuando la temperatura del interior sea la deseada, se puede desactivar el aire acondicionado y bajar las ventanillas. Sin embargo, esto puede no ser siempre una buena opción. Dependiendo de la velocidad, conducir con las ventanillas bajadas puede hacer que aumente el consumo de combustible debido a que la entrada de aire al interior del vehículo reduce la aerodinámica de este. Solo se recomienda hacer uso de las ventanillas cuando se circule por ciudad a una velocidad inferior a 80 kilómetros por hora. En el caso contrario, es mejor el aire acondicionado.

Buscar la temperatura ideal

Conducir con una temperatura muy baja es tan negativo como hacerlo con una alta. Lo ideal es que el interior del vehículo esté a unos 21 o 23 grados aproximadamente. Por debajo de esta temperatura el gasto de combustible puede crecer hasta un 30%. Además, si la diferencia entre el interior y el exterior es mucha, exponerse a cambios tan bruscos de temperatura puede tener consecuencias sobre la salud. Lo más común es que provoque resfriados, aunque en algunos casos también puede ser causa de problemas cardíacos.

Conducir con las ventanillas bajadas

Una revisión previa

Después de todo el invierno, lo mejor es pasar una pequeña revisión para asegurarse de que los filtros están limpios y que el aire funciona correctamente. Es una manera de asegurarse de que en el momento de necesitarlo estará preparado y de que no gastará más combustible del necesario. También se recomienda encenderlo de vez en cuando durante el invierno para detectar posibles anomalías y poder repararlo a tiempo.

Sabiendo ahora cómo usar el aire acondicionado correctamente y aplicándolo en el día a día, se puede ahorrar mucho combustible. De hecho, según varias encuestas, el precio del combustible es una de las principales preocupaciones de los conductores. Y más en verano que es cuando se hacen más escapadas de fin de semana o rutas.

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